A partir del año 1987, cuando la Generalitat de Cataluña estableció la división y organización comarcal de Catalunya, a los Consells Comarcals les correspondió el gobierno y la administración de cada comarca.
El número de miembros de los Consells Comarcals se determina en función del número de habitantes de la comarca y su composición (según la modificación legislativa de mayo de 2003) se reparte entre las diferentes formaciones políticas en función de 1/3 del número total de regidores en la comarca y 2/3 del total de votos obtenidos.
Una vez se asigna el número de plazas asignadas a cada formación política, ésta elige las personas que formaran parte del Consell Comarcal como consejero/a. Estos tienen que ser necesariamente regidores de alguno de los municipios que forman parte de la comarca.